miércoles 11 diciembre, 2019
política

Hacia la Carta Orgánica


Por Germán Grané

Nuestra ciudad se encamina a vivir un tiempo de trascendencia institucional a partir de la decisión del ejecutivo Municipal de impulsar la sanción de la Carta Orgánica, lo que formalmente es un claro ejercicio de la autonomía de los municipios, consagrada en la Constitución Nacional y Provincial. En este marco pretendo reflexionar sobre uno de los aspectos determinantes para que esa autonomía declarada lo sea también en el plano real.
La oportunidad de establecer la Carta Orgánica nos interpelará sobre lo que somos y hacia dónde nos dirigimos como pueblo – salud pública, ambiente, planificación urbana, uso del suelo, derechos y garantías, desarrollo humano, organización política, entre otros tantos esenciales de la vida en comunidad -, y eso en sí mismo constituye activar esa autonomía, pero es también nuestro deber pensar un municipio que tenga los medios necesarios para cumplir su misión.
Sobre la autonomía Municipal y aún previo a las reformas constitucionales – Nacional de 1994 y Provincial de 2008 – la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en el leading case “Rivademar contra Municipalidad de Rosario” del 21 de marzo 1989 [Fallos CSJN 312:326], fijó con claridad decisiva la existencia de un régimen municipal con las atribuciones necesarias para el desempeño de su cometido. Las disposiciones constitucionales vigentes expresamente aseguran el régimen municipal – -Artículo Nº 5 CN- y consagran su autonomía -Artículo Nº123 CNdebiendo cada provincia reglar su alcance y contenido en el orden institucional, político, administrativo, económico y financiero. Por su parte, nuestra Constitución Provincial en la Sección IX regula el régimen municipal, asegura su autonomía en los términos que ordena la Constitución Nacional y expresamente autoriza que los municipios de más de 10.000 habitantes puedan sancionar su propia carta orgánica.
Por esta razón adquiere relevancia el sistema tributario que como comunidad definamos, esto es, cuáles serán los principios que lo caractericen y sobre los que se estructurará el financiamiento de la actividad del Estado Municipal, que signifiquen la autonomía real para el logro del interés público y los objetivos colectivos, y de igual manera, contenga las bases para el desarrollo local, constituyendo una fuente genuina de progreso para todos los vecinos.
El desafío es pensar, diseñar y plasmar en la Carta Orgánica, las bases de un sistema tributario local que más allá de los recursos coparticipados que por mandato constitucional le corresponden a los municipios de provincia, aporte los recursos suficientes para cumplir su rol esencial de gobierno y encuentre sus cimientos en los principios de generalidad, igualdad, equidad, capacidad contributiva y proporcionalidad, progresividad, no confiscatoriedad, legalidad sin facultades delegadas; y de igual manera sería saludable que nuestros constituyentes fijen claramente en la carta magna doméstica criterios de responsabilidad fiscal y transparencia – más allá de las disposiciones nacionales y provinciales-, precisas definiciones en materia de equilibrio fiscal, especialmente en términos plurianuales y las características, requisitos y límites al endeudamiento público.
En orden a los tiempos actuales, deberá ser simple, neutral y no puede soslayarse la necesidad de fijar la importancia de armonizar con los regímenes nacionales y provinciales, en especial atención a la presión tributaria, que no desaliente la imprescindible inversión privada.
No es una tarea sencilla. Su definición es producto de consensos políticos y sociales, que incluyen reconocer el camino recorrido, aun con idas y vueltas, que en definitiva es aprendizaje. No llegamos a este punto – orgullosos de muchos de los logros comunitarios- por casualidad, sino por el contrario, por las decisiones que se fueron plasmando a lo largo de más de sus dos siglos de vida que le dieron su propia identidad.
Lo desarrollado pretende ser motor para el análisis de temas que entiendo centrales en relación a la actividad del estado Municipal, que deberían ser debatidos en el marco de tan importante instancia de la vida institucional de nuestra comunidad.

GERMÁN GRANÉ / Secretario de Relaciones institucionales del Gobierno de Entre Ríos / Contador Público (UBA)